La boroscopia es una de las técnicas de inspección más utilizadas en el mantenimiento de motores aeronáuticos. Permite examinar el interior de turbinas, cámaras de combustión y compresores sin necesidad de desmontar el motor, lo que reduce drásticamente el tiempo de inmovilización de la aeronave y los costes de mantenimiento. En este artículo explicamos qué es, cómo se aplica en aviación y qué requisitos debe cumplir el técnico que la realiza según la normativa EASA.
¿Qué es la boroscopia?
La boroscopia es una técnica de ensayo no destructivo (NDT) que consiste en introducir un instrumento óptico de pequeño diámetro —el boroscopio o videoscopio— a través de puertos de acceso existentes en el motor para inspeccionar visualmente zonas que, de otro modo, solo serían accesibles mediante el desmontaje completo del componente.
En aviación, la boroscopia se aplica principalmente en:
- Motores de turbina de gas (turbofán, turbopropulsor, turbohélice).
- Compresores: inspección de los álabes del compresor de alta y baja presión.
- Cámaras de combustión: detección de grietas, erosión y carbonizaciones.
- Turbinas: inspección de los álabes de la turbina de alta y baja presión.
- Conductos de aire, conductos de aceite y zonas estructurales de difícil acceso.
Tipos de boroscopios utilizados en aviación
No todos los boroscopios son iguales. En el entorno aeronáutico se distinguen principalmente tres tipos:
Boroscopio rígido
Ofrece la mejor calidad óptica y luminosidad, pero solo es útil cuando el acceso al área de inspección es directo y la cavidad es recta. Se usa, por ejemplo, en la inspección de cilindros en motores de pistón.
Boroscopio flexible (fibroscopio)
Utiliza tecnología de fibra óptica y permite navegar por sistemas con codos y curvas. Es esencial en motores de turbina donde los puertos de acceso no tienen trayectoria recta hasta la zona a inspeccionar.
Videoscopio industrial
Es el estándar actual en mantenimiento aeronáutico. Incorpora una microcámara digital en la punta de la sonda, lo que proporciona imágenes en alta definición (HD/4K), articulación milimétrica mediante joystick y capacidad de medición 3D para cuantificar el tamaño de los daños detectados. Los videoscopios de aviación actuales permiten inspeccionar álabes en motores con puertos de acceso de 4 mm de diámetro.
¿Cuándo se realiza una inspección boroscópica en aviación?
Las inspecciones boroscópicas en motores aeronáuticos se llevan a cabo en distintos supuestos:
- Inspecciones programadas: se realizan en los intervalos de mantenimiento establecidos en el manual de mantenimiento del motor (EMM). Son obligatorias y forman parte del programa de mantenimiento aprobado.
- Inspecciones no programadas: se realizan cuando se detecta una anomalía durante el vuelo (exceedance de temperatura EGT, vibración inusual, indicación de chip detector) que requiere verificar el estado interno del motor antes de la siguiente operación.
- Inspecciones FOD (Foreign Object Damage): cuando existe sospecha de ingestión de objetos extraños, la boroscopia permite confirmar o descartar daños en los álabes del compresor y la turbina.
- Retorno al servicio tras reparaciones: en algunos casos, la normativa exige una boroscopia de verificación tras trabajos de reparación en el motor.
Normativa EASA que regula la boroscopia aeronáutica
La realización de inspecciones boroscópicas en aviación civil está regulada principalmente por la EASA Part-145 (organizaciones de mantenimiento aprobadas) y por las guías de materiales publicadas por AESA.
La Guía de Inspecciones Boroscópicas de AESA (AC-BORO-DT01) establece que:
- El técnico que realice una inspección boroscópica debe haber recibido formación específica teórica y práctica para este tipo de inspección.
- Para convertirse en certificador de inspecciones boroscópicas es necesario, además, superar un curso de procedimientos que cubra el contenido definido en el Manual de Organización de Mantenimiento (MOE) de la organización.
- La habilitación como certificador boroscópico debe estar respaldada por la organización Part-145 en la que trabaja el técnico.
¿Qué formación necesita el técnico para realizar boroscopias?
Un técnico LMA B1.1 es el perfil base que realiza inspecciones boroscópicas en motores de turbina dentro de una organización Part-145. Sin embargo, la habilitación específica como realizador o certificador de boroscopias requiere formación adicional:
- Formación teórica: principios de la inspección visual, tipos de boroscopios, criterios de aceptación/rechazo de daños (FOD, erosión, grietas), documentación y procedimientos.
- Formación práctica supervisada: realización de un número de inspecciones definido por la organización bajo supervisión de personal cualificado, con evaluación posterior.
- Autorización organizacional: la organización Part-145 emite la habilitación específica al técnico una vez superada la evaluación.
La formación LMA B1.1 proporciona la base técnica sobre motores de turbina necesaria para después acceder a este tipo de habilitaciones específicas dentro de las organizaciones de mantenimiento.
La importancia de la boroscopia en la seguridad aérea
Una inspección boroscópica correctamente realizada puede detectar un álabe con microgrietas antes de que el daño se propague y provoque un fallo catastrófico del motor. La capacidad de detectar daños en fase temprana, sin necesidad de desmontar el motor, es lo que hace de esta técnica una herramienta indispensable en la aviación comercial moderna.
El avance de los videoscopios de última generación ha llevado la boroscopia aeronáutica a un nivel de precisión que permite cuantificar el tamaño de los daños en tiempo real y comparar las mediciones con los criterios del manual del motor para tomar decisiones documentadas y trazables. Esta trazabilidad es un requisito fundamental de la normativa EASA.
Preguntas frecuentes sobre la boroscopia aeronáutica
¿Qué es exactamente un videoscopio y en qué se diferencia del boroscopio?
Un videoscopio es la evolución digital del boroscopio. Mientras el boroscopio clásico transmite la imagen mediante fibra óptica, el videoscopio incorpora una microcámara digital en la punta, lo que proporciona imágenes HD/4K, mayor precisión de articulación y capacidad de medición 3D. Es el estándar actual en la inspección de motores aeronáuticos.
¿Un técnico LMA puede realizar boroscopias sin autorización adicional?
La licencia LMA B1.1 proporciona la base técnica, pero para realizar y certificar inspecciones boroscópicas es necesaria una habilitación específica otorgada por la organización Part-145, previa formación teórica y práctica supervisada, según la Guía AESA AC-BORO-DT01.
¿En qué tipo de aeronaves se usa más la boroscopia?
La boroscopia es especialmente habitual en aeronaves con motores de turbina de gas: aviones comerciales de pasajeros (A320, B737, A350, B787) y helicópteros con motor turboeje. En aviación general con motores de pistón se usa en menor medida, principalmente para inspección de cilindros.
¿La boroscopia puede sustituir a una revisión mayor del motor?
No. La boroscopia es una técnica de inspección visual que complementa, pero no sustituye, a las revisiones de taller (overhaul). Permite detectar daños visibles en zonas accesibles, pero no puede sustituir la evaluación dimensional y estructural completa que se realiza en el desmontaje del motor.
¿Qué daños puede detectar una boroscopia en un motor de aviación?
Los daños más frecuentemente detectados son: grietas en álabes, erosión por partículas abrasivas, daños por ingestión de cuerpos extraños (FOD), carbonizaciones en la cámara de combustión, picaduras y corrosión. La evaluación se realiza según los criterios del manual del motor (CMM/EMM).

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